los impuestos y la economia

Cuando hablamos de negocios lo primero que debemos pensar es en los impuestos. Sin embargo, por m·s que mejoremos nuestras escuelas y nos preocupemos por hacer nuestros vecindarios m·s seguros, no podremos lograr que Nueva York vuelva a ser lo que era a menos que tambiÈn confrontemos el asunto de los impuestos. Pudiera haber habido ocasiones en el pasado cuando los impuestos eran menos importantes que lo que son en estos momentos. Algunas regiones del paÌs carecÌan de la infraestructura adecuada. En muchos estados las escuelas y las universidades p·blicas no recibÌan los fondos necesarios.

Pero si los impuestos eran menos importantes en el pasado, en la actualidad nadie podrÌa hacer esa declaraciÛn, a pesar de que tengo que aceptar que algunos todavÌa tratan de hacerlo. Otras regiones del paÌs evidentemente se han puesto al dÌa. Las computadoras y el Internet han cambiado la manera en que la gente hace negocios. Y el dinero nunca ha sido tan diversificado en el crecimiento de las compaÒÌas de inversiones. TambiÈn ha cambiado el panorama de los negocios. Hoy en dÌa, los administradores confrontan mas presiÛn que nunca de llegar a los n·meros metas, a veces demasiada presiÛn. AsÌ que los impuestos sÌ importan. Claramente afectan las decisiones de donde se localizar·n los negocios y claramente afectan las decisiones de la inversiÛn...

Las grandes corporaciones piensan larga y detenidamente acerca de donde quieren asignar sus inversiones. Cuando una compaÒÌa decide mudarse dentro o fuera de un estado enseguida es titular de noticias, pero a largo plazo las decisiones de inversiÛn son igualmente importantes. Una compaÒÌa que puede ganar una comisiÛn de interÈs m·s alta en un estado que en otro es mucho m·s factible que invierta en una nueva planta y tecnologÌa, donde pueda ganar m·s dinero. Eso no significa que los directores de dicha compaÒÌa inmediatamente cerrar·n una f·brica, una oficina o centro de procesamiento sÛlo porque los impuestos son altos. No, pero el proceso decisional puede cambiar r·pidamente en una recesiÛn. Cuando los administradores tienen que eliminar plazas de trabajo, sÛlo tiene sentido el que se concentren sus esfuerzos en los estados, donde los impuestos son m·s altos y las operaciones menos eficientes. AsÌ que sÌ, los impuestos sÌ importan. Importan mucho.

concilio de negocios del estado de new york
Orlando, Florida
May 29, 2003

Verdad, honestidad e integridad

Si miramos alrededor del mundo y pensamos sobre los temas que nos afectan a nosotros, veremos cu·n importante son la confianza, la honestidad y la integridad. En cada paso de la vida. Y en cada instituciÛn. Nosotros especialmente vemos su importancia, cuando carecemos de ellos. Como decÌa mi introducciÛn, yo dediquÈ el comienzo de mi carrera cÛmo periodista. Esos fueron los aÒos m·s excitantes de mi vida. Yo viajÈ a travÈs de toda Africa, el Medio Oriente y Europa. Con gran humildad les digo que fue un privilegio para mi como jovencito, tener la oportunidad de reportarles a millones de personas acerca de todos los eventos importantes del mundo, tales como la revoluciÛn IranÌ o la guerra del Medio Oriente y es por eso que yo pongo atenciÛn especial cuando escucho las noticias histÛricas que han sido fabricadas y tergiversadas intencionalmente. Mientras hay una buena razÛn para creer que los peores casos son expuestos al fin y al cabo, debemos analizar tambiÈn quÈ se pierde en el proceso y eso es la confianza, ya que cuando la verdad se pone en duda disminuye nuestra confianza. Y eso no sÛlo afecta el pasado, esto tambiÈn afecta el futuro.

“Otra ·rea donde podemos ver una falta de confianza es la AmÈrica de los negocios (la AmÈrica Corporativa). Y es allÌ donde podemos medir el costo en dÛlares y centavos. Las bancarrotas de compaÒÌas tales como WorldCom, Enron y Adelphia, por ejemplo eliminaron billones de dÛlares en las capitulaciones del mercado. Y no solamente perdieron sus trabajos miles de empleados, sino que en muchas ocasiones tambiÈn perdieron sus ahorros de retiro. Y estos fueron sÛlo las compaÒÌas que se fueron a la quiebra. Billones de dÛlares en mercado de capitulaciones tambiÈn se perdieron en otras companÌas donde habÌan problemas con las finanzas. Tyco pudo haber sido la m·s atroz Pero no fue la ·nica. Otras grandes compaÒÌas tambiÈn tuvieron que hacer grandes ajustes de contabilidad en aÒos recientes. AsÌ que una vez m·s, la confianza sÌ importa.

“En mi estado, estamos tambiÈn viendo el resultado de los problemas en las casas de corretaje. En justa perspectiva, no todos los problemas son nuevos. La industria de corretaje siempre ha contado con su dosis de crÌtica. Pero claramente, la falta de credibilidad que aflige la industria no es buena para el mercado. Y no est· muy claro cÛmo las cosas se puedan corregir. La semana pasada, por ejemplo, Sallly Krawchuck, la respetada analista quien fue traÌda para analizar Smith Barney /Citigroup, anunciÛ que un n·mero de analistas habÌan sido despedidos y que la cubierta de compaÒÌas especÌficas habÌa disminuido. El asunto aparentemente envuelve la economÌa de la compensaciÛn. Si la caÌda del acuerdo sobre la investigaciÛn de Wall Street, es simplemente que menos analistas son contratados, parece dificultoso ver cÛmo los inversionistas individuales se podrian beneficiar a largo plazo.
Por otra parte, si lo bancos de inversiÛn son institucionalmente suspicaces trayendo nuevas e innovadoras compaÒÌas que por necesidad ser·n riesgosas, tenemos que estar todavÌa preocupados acerca del efecto a largo plazo en la viveza de la economÌa. AsÌ que una vez m·s, la pÈrdida de la confianza tiene consecuencias reales. Esto afecta no sÛlo el pasado, pero tambiÈn el futuro”.


AsociaciÛn Nacional de Notarios

Orlando, Florida
29 de mayo de 2003